La importancia de buscar un proveedor de atención médica ante los síntomas de TDAH y cómo el coaching puede ser un excelente complemento en el manejo de estos síntomas.
Los signos del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
Muchas veces notamos en nosotros mismos o en nuestros hijos ciertas conductas que nos llaman la atención: soñar despierto constantemente, perder las cosas con frecuencia, una inquietud que no cesa o dificultad para esperar un turno. Estos pueden ser signos del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una condición neurobiológica real y tratable.
Si te identificas con esto, es fundamental entender que el primer y más importante paso es hablar con un proveedor de atención médica (como un pediatra, médico de familia, psiquiatra o neurólogo).
¿Por qué es tan crucial consultar a un médico?
Información Confiable: Un profesional te proporcionará información veraz y contrastada, ayudándote a navegar el mar de desinformación que a menudo rodea al TDAH.
Diagnóstico Preciso: Solo un profesional de la salud cualificado puede realizar una evaluación completa para determinar si los síntomas corresponden a un TDAH. No todo lo que parece TDAH, lo es.
Descartar Otras Condiciones: Muchos otros factores pueden causar síntomas similares al TDAH, como problemas de aprendizaje, trastornos de ansiedad, depresión, problemas de sueño o incluso condiciones médicas. Un diagnóstico incorrecto podría llevar a un tratamiento inadecuado y a que la verdadera causa no sea atendida.
Plan de Tratamiento Integral: Un médico puede diseñar un plan de tratamiento basado en la evidencia científica que puede incluir terapia conductual, medicación, apoyo educativo y otras intervenciones. Este enfoque integral es la forma más efectiva de manejar el TDAH.
Información Confiable: Un profesional te proporcionará información veraz y contrastada, ayudándote a navegar el mar de desinformación que a menudo rodea al TDAH.
Los Signos y Síntomas del TDAH: ¿Cuáles son las diferentes caras del trastorno?
El TDAH no se ve igual en todas las personas. Se manifiesta principalmente en tres presentaciones, basadas en los síntomas predominantes:
1. Presentación Predominantemente Inatenta
Una persona con este tipo de TDAH a menudo lucha con la organización y el enfoque. Podrías notar que:
- Le cuesta prestar atención a los detalles y comete errores por descuido.
- Tiene dificultad para mantener la concentración en tareas o conversaciones.
- Parece no escuchar, incluso cuando se le habla directamente.
- Le es difícil seguir instrucciones y terminar tareas.
- Lucha con la organización de sus actividades y pertenencias.
- Olvida detalles de rutinas diarias y pierde objetos con frecuencia.
2. Presentación Predominantemente Hiperactiva-Impulsiva
Aquí, la inquietud y la falta de control de los impulsos son los protagonistas. La persona:
- Está en constante movimiento, como si tuviera un motor interno.
- Le cuesta permanecer sentada cuando es necesario (en la escuela, en la mesa).
- Habla excesivamente y a menudo interrumpe a los demás.
- Responde antes de que terminen de hacerle una pregunta.
- Tiene dificultad para esperar su turno en juegos o filas.
- Actúa sin pensar, lo que puede llevar a tomar riesgos innecesarios y tener más accidentes.
3. Presentación Combinada
Esta es la presentación más común y ocurre cuando una persona muestra una cantidad significativa de síntomas tanto de inatención como de hiperactividad-impulsividad.
El Rol del Coaching como Apoyo Clave en el Manejo del TDAH
Una vez que se tiene un diagnóstico y un plan de tratamiento médico, el coaching se convierte en una herramienta poderosa para “coadyuvar”, es decir, para colaborar y contribuir a que el tratamiento sea más efectivo. El coach no diagnostica ni trata el TDAH, sino que ayuda a la persona a desarrollar habilidades y estrategias prácticas para manejar los desafíos diarios que presentan los síntomas.
¿Cómo ayuda el coaching en cada tipo de TDAH?
- Para la Presentación Inatenta:
- Organización y Planificación: El coach trabaja con la persona para crear sistemas y rutinas personalizadas. Esto puede incluir el uso de agendas, aplicaciones, calendarios y técnicas para dividir tareas grandes en pasos más pequeños y manejables.
- Gestión del Tiempo: Ayuda a desarrollar una mejor percepción del paso del tiempo (un desafío común en el TDAH) y a establecer prioridades para no dejar todo para el último momento.
- Mantenimiento del Enfoque: Enseña técnicas para minimizar distracciones y crear un entorno de trabajo o estudio que favorezca la concentración.
- Para la Presentación Hiperactiva-Impulsiva:
- Manejo de Impulsos: A través de ejercicios y estrategias, el coach ayuda a la persona a crear una “pausa” entre el impulso y la acción. Esto es clave para mejorar la toma de decisiones y las interacciones sociales.
- Canalización de la Energía: Ayuda a identificar formas saludables y productivas de canalizar el exceso de energía, como incorporar pausas activas, ejercicio físico o hobbies que requieran movimiento.
- Mejora de Habilidades Sociales: Trabaja en la escucha activa, el respeto de los turnos en una conversación y la interpretación de señales sociales, lo que mejora significativamente las relaciones con los demás.
- Para la Presentación Combinada:
- El coach ofrece un enfoque integrado, abordando tanto los desafíos de la organización y el enfoque como los de la impulsividad y la inquietud, adaptando las estrategias a las necesidades específicas de la persona en cada momento.
En resumen, mientras que el médico diagnostica y trata la condición neurobiológica, el coach empodera a la persona para que construya el “andamiaje” de habilidades y estrategias que necesita para funcionar de manera óptima en su día a día. Es un trabajo en equipo donde la medicina sienta las bases y el coaching ayuda a construir una vida más funcional, organizada y satisfactoria sobre esas bases.
Aqui tienes un Quiz para saber que tipo de TDAH puedes tener: https://form.typeform.com/to/mlSejoWx


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